viernes, 14 de agosto de 2009



Pintor francés hijo de un peluquero (Luis Jacobo Corot), casado con María Francisca Oberson (de Friburgo, Suiza), modista, cuyo establecimiento de la Rue du Bac, gozó de envidiable reputación durante el Imperio y la Restauración; disfrutó del beneficio de media beca otorgada por el Gobierno Imperial; abandonó las enseñanzas clásicas, hacia las cuales parecía poco inclinado, para ingresar como meritorio en un comercio de paños, trabajando inútilmente y con la mayor asiduidad durante seis años, para complacer a su padre que deseaba establecerle, contando para ello con un capital de 100.000 francos.

Reconociéndole inhábil para el comerio y considerando sus aficiones artísticas, lograron sus patronos, los pañeros Delalain, que su padre le permitiera dedicarse a la pintura (1821), otorgándole éste una pensión de 1.200 francos anuales. Pero su padre no reconoció el talento de Corot hasta que éste fue nombrado caballero de la Legión de Honoren 1846.